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ELABORACIÓN

Todos los ingredientes que utilizamos para elaborar nuestras recetas son ecológicos, habiendo recibido la certificación CCPAE en el año 2017. Hacemos el pan de manera artesana, trabajando manualmente en todo el procedimiento de elaboración, y fermentando con levaduras naturales, la masa madre, fermentos vivos que impregnan nuestros panes con aromas vitales y sabores distintivos. 

Las harinas utilizadas en la elaboración de nuestros productos son, en su gran mayoría, harinas de cereales y variedades antiguas, siguiendo criterios de proximidad y calidad nutricional en su selección. Además, el hecho de elegir la molienda en piedra, permite un mayor respecto de la estructura de dichos cereales antiguos y una mayor conservación de sus propiedades y características alimenticias y nutritivas. Por citar alguno de nuestros proveedores, nombraremos a La Garbiana (Lleida) y Cal Pauet (Berguedà).

En esencia, tanto por nuestra manera de trabajar como por el producto final, ofrecemos un alimento  de gran valor, que como H.E. Jacob escribió,

“Desde las entrañas de la Tierra hasta el molino (y más allá), la semilla que hace el pan es una criatura viva”.

Todos nuestros productos se cuecen en horno indirecto de leña, dotando a los mismos los matices inconfundibles que les aporta el elemento fuego y la madera de roble.

 

El agua utilizada en nuestro obrador, se filtra previamente a través de cerámicas activas, suavizándola e ionizándola, eliminando posibles partículas en suspensión, bacterias u hongos indeseables, reduciendo los niveles de cloro y aumentando su calidad.

Los motivos más destacables por los que decidimos realizar la fermentación de los panes exclusivamente con masa madre (exceptuando los panes con harinas sin gluten) son las siguientes:

  • Conseguir ventajas gastronómicas, por el realce de los aromas intensos propios de las harinas utilizadas.

  • Ofrecer panes más digestivos, derivado de fermentaciones más lentas y de los procesos biológicos de las levaduras naturales, que transforman las proteínas e hidratos que poseen las harinas, favoreciendo una mayor degradación del gluten y permitiendo una mejor absorción y disponibilidad de los mismos. 

  • Aumentar la durabilidad de los panes, que autorregulan su humedad y permiten ofrecer un producto más estable en el tiempo.

  • Mantener los valores nutricionales altos, favoreciendo una mejor asimilación de los minerales y oligoelementos, que no se degradan durante la fermentación.